Mis macchinas

La primera fue una cota 349 comprada en el año 1980, moto que aun esta en mi poder y que espero poner en funcionamiento, de nuevo, algún día… Con ella recorrí bastantes kilómetros, tanto por carretera como por campo, pues era el único vehículo que tenia a mi disposición y lo hacia en cualquier condición meteorológica, incluso fui hasta Orense a una concentración de motos!!!

El día que consiga meterme a su restauración va a ser un día importante, pues tengo a algunos esperando para aprender a montar en moto con ella!!!

Van a flipar… solo encenderla es todo un arte. Muchas veces me pedían que les dejara dar una vuelta, la condición era «solo si eres capaz de encenderla» y claro nunca daban una vuelta!!!

 

La segunda una Yamaha Majesty 400, realmente no es una moto, sobre todo para los jóvenes que la consideran un scooter. Antes, incluso a los vespinos les llamábamos motos!!! Con dos ruedas y un motor= MOTOCICLETA diminutivo MOTO. La verdad que es una virguería, anda de sobra. Dos de las salidas las hice con ella y ningún problema. Un cofre enorme, un consumo comedido y de conducción noble. El único problema… las curvas cuesta abajo, se desconecta el embrague centrifugo y entras como si fueras en punto muerto!!! La verdad, da grima e incluso miedo. Por lo demás, de sobra para viajar cómodamente y para la ciudad, que es donde la uso, una verdadera delicia.

 

La Tercera, otra Yamaha, pero esta es una Drag Star 1100, un BICHO!!! Pero no por lo que corre, sino por lo que pesa, roza los 300 kilos ella sola… Preciosa!!! Pero… tenia que tener un pero… Joder!!! roza a la mínima, como la carretera sea un poco, digamos de curvas y no sea una de esas carreteras de primer orden y los demás impriman un ritmo un poco vivo, me puedo pasar el trayecto echando chispas por los dos lados (alternativamente) y aun así no ser capaz de seguirles el ritmo. Tampoco es una moto que perdone los errores, pero por el motivo que ya mencioné, roza a la mínima…

Si entras en una curva, como pasa muy a menudo en las carreteras gallegas y resulta que es mas cerrada de lo que preveías o hay algo que te obliga a modificar la trayectoria, estas jodido, pues al ir siempre a punto de rozar para poder mantener un ritmo decente, el margen para modificar la trayectoria en una curva no existe.

Estamos hablando de 300 kg de moto sin ninguna ayuda, control de motor o frenado, maquina que al frenar en plena curva se levanta como una mala bestia, que si no frenas y tratas de corregir la trayectoria vas a rozar con el consiguiente riesgo de irte al suelo…No te deja margen, pero en carreteras donde puedes prever las trayectorias no tienes ningún problema en seguir el ritmo normal de los demás y es una verdadera delicia. Como anécdota os contaré que en una ocasión salimos Jorge y yo solos, el tiene una BMW R 1200 RT, en el trayecto Coruña Arzúa por la AC 840 y luego AC 234, mi moto hizo solo 180 kilómetros con un deposito, cuando suelo hacer entre 220 y 240 kilómetros. Aun así, hubo muchos ratos que no era capaz de seguirlo, por el problema de rozar a la mas mínima y ROZABA!!!

 

 

 

 

La Cuarta, la BMW R 1200 GS, la ultima. Un día Jorge me dijo que le gustaba mi Drag Sar y quería probar una custom, la verdad que bonita es un rato, e intercambiamos monturas. Cuando llegamos al sitio en el que íbamos a comer en Taramundi, Jorge tenia claro que no le gustaba la mía, pero yo tenia claro que quería una que me lo hiciera todo!!!. Comentando nuestras sensaciones al conducir él mi moto y yo la suya, le hice las siguientes descripciones: de la suya “es como una chica joven que que te ve con admiración, confía en ti e irá por donde tú quieres a la mas mínima insinuación, sin ninguna vacilación ni titubeo” y de la mía “es como una mujer madura y resabiada, que para que vaya por donde tu quieres, tienes que llevarla con mucha finura y sabiendo lo que hacer y cual es tu objetivo final, ya que en caso contrario ira por donde ella considere”. Por otro lado la comodidad en viajes, las maletas extensibles y la posibilidad de poder salir de la zona asfaltada sin miedo, pero eso si, siempre con precaución, la convierten en una viajera nata. Ya nos ha pasado de ir por una carretera y desaparecer el asfalto de forma parcial o incluso completamente, para colmo de noche!!! Os puedo asegurar que en la Drag Star la sensación es de acojone.

A su llegada ha sido la única que ha necesitado bastante cariño, el resto o eran nuevas o con una limpieza a fondo fue suficiente. Esta requirió un desmontaje importante y cuidados profundos para ponerla como se merece, desde pulido de escapes hasta pasivización de oxido.

 

 

 

 

 

Acerca de Marco

Animal, aunque me gusta mas BRUTO como adjetivo calificativo. Como buen cerdo salvaje no me importa mancharme...
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Un comentario

  1. La primera la conozco muy bien!!

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